Grupo Veterinario Mukay

Radiología veterinaria

Diagnóstico por imagen preciso y seguro 

La radiología veterinaria es una de las herramientas de diagnóstico más importantes. Gracias a ella, es posible obtener imágenes del interior del organismo de forma rápida y no invasiva, lo que permite detectar fracturas, lesiones articulares, alteraciones respiratorias, enfermedades cardíacas y muchas otras patologías que no pueden identificarse únicamente mediante la exploración física.

En nuestro veterinario en Carabanchel y veterinario en Vallecas contamos con equipos de radiología que nos permiten obtener imágenes de alta calidad para realizar un diagnóstico preciso y establecer el tratamiento más adecuado para cada animal. 

¿Qué es la radiología veterinaria?

La radiología veterinaria es una especialidad del diagnóstico por imagen que utiliza rayos X para visualizar las estructuras internas del organismo.

La prueba más habitual dentro de este servicio es la radiografía veterinaria, una técnica rápida y segura que permite estudiar especialmente:

Además, también aporta información relevante sobre otros órganos y estructuras. Dependiendo del caso, el veterinario puede realizar una o varias proyecciones para obtener una visión más completa e identificar la causa del problema.

Enfermedades que puede detectar una radiografía veterinaria

Como uno de los métodos de diagnóstico por imagen más eficaces en medicina veterinaria, esta prueba resulta fundamental para confirmar: 

Traumatismos y lesiones óseas

Enfermedades articulares

Patologías respiratorias

Enfermedades cardíacas

Problemas digestivos y urinarios

Poder observar el interior del organismo de tu compañero sin recurrir a técnicas invasivas nos ayuda a confirmar el origen del problema con mayor rapidez y precisión, lo que nos permite ofrecer el tratamiento más adecuado para su caso.

¿Cuándo necesita tu mascota un estudio de radiología?

Nuestro equipo veterinario puede recomendar un estudio de radiología veterinaria cuando es necesario conocer con mayor precisión qué está ocurriendo en el interior del organismo de tu mascota. Algunos de los casos más habituales son:

Tras un golpe o un accidente

Caídas, atropellos, golpes o cualquier traumatismo en el que sea necesario descartar fracturas, lesiones internas u otras complicaciones.

Si presenta problemas de movilidad

Cuando cojea, tiene dificultades para caminar, evita apoyar una extremidad, muestra dolor al moverse o le cuesta levantarse o subir escaleras.

Sospecha de cuerpos extraños

Si crees que se ha tragado un objeto o presenta síntomas de obstrucción intestinal.

Chequeos y seguimientos

Evaluaciones antes de una cirugía o control de la evolución de diferentes patologías.

¿Cómo se realiza una radiografía veterinaria?

1. Colocación de la mascota

Situamos a la mascota sobre la mesa de radiología veterinaria en la posición más adecuada según la zona que necesitemos estudiar.

2. Obtención de las imágenes

Realizamos una o varias radiografías desde diferentes ángulos para obtener una visión completa y valorar con precisión las estructuras internas.

3. Inmovilidad durante la exploración

Para conseguir imágenes nítidas, es importante que el animal permanezca inmóvil durante la prueba. Solo en casos concretos puede ser necesaria una sedación ligera para garantizar su bienestar y la calidad del estudio.

4. Valoración de los resultados

Una vez finalizada la exploración, revisamos las imágenes obtenidas para identificar posibles alteraciones, explicar los hallazgos y determinar los siguientes pasos o el tratamiento más adecuado para tu mascota.

La importancia de un diagnóstico precoz

Muchas enfermedades presentan síntomas similares o evolucionan de forma progresiva. Disponer de un estudio de radiología veterinaria facilita un diagnóstico temprano y permite iniciar el tratamiento cuanto antes. 

Una evaluación temprana puede mejorar el pronóstico, reducir el riesgo de complicaciones y favorecer una recuperación más rápida.

Preguntas frecuentes sobre radiología veterinaria

Totalmente. Los equipos digitales modernos utilizan dosis de radiación extremadamente bajas y controladas, por lo que es una técnica completamente segura.

En la gran mayoría de los casos, no. Solo recomendamos una sedación muy ligera si el animal siente mucho dolor, está excesivamente nervioso o si requerimos una postura muy forzada para obtener una imagen perfecta.

El proceso suele durar entre 10 y 20 minutos. Lo mejor es que las imágenes se obtienen de forma inmediata, por lo que te llevarás los resultados y el plan de acción en el mismo momento de la consulta.

¿Necesita tu mascota una radiografía veterinaria?

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